Felino nativo de América. Depredador clave que mantiene el equilibrio de los ecosistemas.
El puma (Puma concolor) es el carnívoro de mayor tamaño que habita el altiplano sudamericano, y allí comparte su hábitat con el ser humano desde mucho antes de la llegada de los españoles.
El puma causa conflictos con la ganadería siempre que su hábitat es invadido por esa actividad. Las poblaciones humanas en el altiplano han convivido con esos conflictos por siglos, a lo largo de los cuales han desarrollado —y probablemente perdido— varias formas de resolver o mitigar el conflicto. Al presente, las medidas de protección al puma (y al resto de la vida silvestre) agudizan el conflicto desde el punto de vista del ganadero, quien considera al puma como el “protegido” de las autoridades.
El puma habita en una gran variedad de ambientes, desde desiertos hasta bosques lluviosos, en toda América. Su alimentación incluye una variedad de animales como venados, tejones, aves, zorros y ratones. Las hembras alcanzan la madurez sexual a los 2 años y medio, con un período de gestación de 96 días; paren una camada de 1 a 4 crías. Este felino llega a vivir 13 años.
Controlador de presa en su hábitat, es un indicador del buen estado de conservación del ecosistema.
Preocupación menor (LC).
Se encuentra amenazado por la caza ilegal que surte el tráfico de pieles, así como por la cacería furtiva por atacar el ganado y la destrucción de su hábitat.